1. Agradecimientos
  2. Charola del disco
  3. Ana’s Comentario
  4. Brennan essay
  5. Vital essay
  6. Composer notes
  7. Track listing with links to audio samples

Agradecimientos …

A ustedes que desde el inicio ofrecieron a este hermoso y descabellado proyecto, amén de su imaginación y creatividad, su incondicional apoyo tanto moral como práctico … espero que esta música exprese lo que mis palabras no pueden:

Jorge Labarthe, Mini Caire, Bertha Cea,  Ramiro Osorio, Marj Coffin, Julia Olmo, Lourdes Báez, Eugenia Tenorio, Víctor Jiménez, Adriana Camarena, Cynthia Wolloch, Maggie Hug, Susan Chapman, Ignacio Durán, Lirio Garduño, José Luis Rivera, Alberto Vital, Pilar Piñón, Gilberto Palmerín, Lorena Flores

… y por sus aportaciones particulares:

Sandra Ward & Ron Mann, Jennifer Feil, Fay & Robert Jones, Marc Smith & Steve Lightner, Harold & Sue Davey, Gordon Denny & María Demello, Marie Isabelle Chevrier & Paul Jarkowsky, Dr. Carol Lang, Dianne Romain & Sterling Bennett, Luis Miguel Yamín Martínez, Rochelle Cashdan, AJ Buckingham, Patricia Velásquez, Araceli Velásquez & Jesús Ortega, Kate Delos, J.J. Wilson, Nichole Johnson, Rainer Schulte, Jean Schwarzbauer & Don Winkelmann, Constance Herrstrom & David Herrstrom, Clair Ransom & Roger Thorpe, Esther Boles, Claudia Herrmann, Jean-Pierre Buono

Agradezco a la Sra. Clara Aparicio de Rulfo su autorización para el empleo del nombre de Juan Rulfo y de su obra.


CHAROLA DEL DISCO

Toda la música de este disco fue encargada por Ana Cervantes, con el apoyo de las instituciones y particulares reconocidos en este folleto. 


Ana’s Comentario

Mágico, para mí como intérprete, esta idea que la obra magistral de Juan Rulfo --en toda su belleza y desolación, en toda su profunda humanidad-- suscitara en cada uno de estos trece compositores de cuatro países y tres generaciones, una respuesta altamente singular y personal.  Mágico el resultado detonado en ellos: un caudal de riqueza imaginativa y sonora.  Mágico después, adentrarme en esta música e invitarla a que se adentrara en mí, para finalmente compartirla. Mágico, al final, que el círculo vital y virtual entre compositor-intérprete-escucha se revele aun más vivo y vibrante por la comunión entre intérprete y compositor, surgida cuando uno encarga música al otro. 


Rumor de Páramo

Una de las empresas más difíciles, entre las muchas que han abordado los creadores mexicanos, ha sido y es la de trasladar a otros medios el sorprendente, evocativo, misterioso y elusivo universo de Juan Rulfo. Artistas plásticos, cineastas, dramaturgos, se han encontrado en numerosas ocasiones con un obstáculo básico: ¿cómo traducir a otros lenguajes aquello que en Rulfo es una simbiosis inseparable entre las palabras que se dicen (o no), las imágenes que generan y las fantasías que evocan? Los compositores mexicanos no se han mantenido al margen del impulso de dar a las letras de Rulfo un equivalente en sonidos musicales, y sus intentos se han enfrentado al mismo dilema que han encontrado otros creadores.

Esta docena de piezas pianísticas rulfianas (lo son ya, de hecho, por su intención y su destino) representa un fascinante intento colectivo de aproximación a ese universo inasible de llanos, fuegos y páramos desolados. Los compositores aquí convocados han realizado su trayecto con herramientas y procedimientos diversos, enfatizando en general en sus piezas todo lo que en Rulfo es misterio y rumor, murmullo y alusión, sin faltar alguna discreta, casi onírica referencia a las músicas de banda que bien pudieron habitar, en otro tiempo, el polvoso, gris y devastado espacio (el físico, el simbólico, el fantasmal) de Comala. En esta colección de piezas se hace evidente el hecho de que los estados de ánimo evocados por los compositores tienen mucho en común (a pesar de sus diversos orígenes y filiaciones estéticas), así como se hace evidente también la intención generalizada de decir sin decir, como lo hace Rulfo, y de utilizar de manera sistemática el que fuera el más potente elemento de comunicación del notable escritor y fotógrafo jalisciense: el silencio.

De eso está hecha, principalmente, la música de Rulfo, como lo deja claro este diálogo que forma parte de su espléndido cuento, Luvina:

                             -¿Qué es?- me dijo
                             -¿Qué es qué?- le pregunté
                             -Eso, el ruido ese.
                             -Es el silencio...

En efecto, las músicas aquí registradas, desde los breves aforismos hasta las piezas más ambiciosas, son tan ascéticas, despojadas y elocuentes como el ruido ese.

                                                                                     Juan Arturo Brennan


RULFO Y LA MÚSICA

Cualquier estudioso de la literatura conoce la siguiente fórmula: el sentido en un texto valioso es siempre superior al puro contenido; sentido y contenido no son, bajo ninguna circunstancia, sinónimos. Juan Rulfo tenía oído musical y ojo fotográfico, y con ese oído y ese ojo multiplicó la fuerza de cada palabra, de cada frase, de cada párrafo, de cada texto: hay música, y la música en el texto es sentido. Hay música en su obra, hay ritmo, hay tono, hay frases secretas, subterráneas, implícitas; los textos, en fin, son partituras, y los lectores llevamos cincuenta años disfrutándolos y analizándolos. Más aún, si Rulfo vio con cierto desdén esa magnífica nouvelle que es El gallo de oro es sólo porque no todas las frases están construidas con la musicalidad que tanto le importaba; fue como si un compositor no quisiera regresar al manuscrito de un concierto del que recuerda algunas pequeñas disonancias o, menos aun que eso, algunos esquemas no desarrollados del todo.

Apenas estamos descubriendo la vasta cultura musical de Juan Rulfo, que se inició muy tempranamente, hacia 1926, en la casa de San Gabriel, por cuya ventana salían las notas de un gramófono, objeto que entonces sólo se permitían ciertas familias. Y la música no era ordinaria. Baste ahora decir que por ejemplo la pasión de Rulfo hacia Alemania casi deja traducirse como “la pasión de Rulfo hacia Deutsche Gramophon”.

Este disco, promovido incansablemente por la admirable Ana Cervantes, habría despertado en él curiosidad, humildad, orgullo, agradecimiento.


RUMOR DE PÁRAMO NOTAS ESPAÑOL

GEORGINA DERBEZ R. (MÉXICO, 1968): Del viento, la esperanza

La pieza trata de evocar el ambiente de enorme soledad y silencio --el llano en su enorme resequedad, en su inutilidad y su falta de vida-- por el que transitan cuatro personajes en la búsqueda de una esperanza.  Ésta se vislumbra muy a lo lejos, es traída por el viento.  Los gestos en la pieza, presentados con mucha distancia (el tiempo pareciera alargarse en la caminata) tenderán paulatinamente a un dialogo, y aquello que representaba una lejana esperanza --la presencia del pueblo, de la vida , de lo verde-- se hará cada vez mas presente hasta alcanzar un primer plano.

CHARLES B. GRIFFIN (EUA, 1968): Murmuring in Comala (Murmullos en Comala)

La impactante paleta sonora de Rulfo -- ruedas rechinantes, ventanas que golpean, el sonido de la lluvia y sobre todo los murmullos de los fantasmas—responde a un complejo despliegue narrativo, al inicio del cual rara vez sabemos a quién pertenece la voz que escuchamos.  Un sonido implica un alguien que lo produce, y así reparamos en estas voces periféricamente como en una imagen fantasmal.  Descubrimos de quien era la voz y no de quien es. Igual de impactante es la concepción de tiempo que tiene esta escritura: florece lentamente en múltiples direcciones. Es una hermosa analogía con la música, sorprendentemente multidireccional: simultáneamente escuchamos hacia delante y hacia atrás, reinterpretando en continuidad cada nuevo gesto musical al colocarlo en el contexto anterior para anticipar así su dirección.

JACK FORTNER (EUA, 1938): Vine a Comala

Vine a Comala son las primeras palabras de la novela Pedro Páramo de Juan Rulfo.  La obra está según el diseño tradicional A-B-A (rápido-lento-rápido), pero de hecho es una especie de transliteración de algunas de las vívidas imágenes de la novela: el espejismo y las montañas al acercarnos a Comala; el tañido de la campana de la iglesia junto con los sonidos espectrales de la aldea; y finalmente, la muerte del narrador Juan Preciado.

TOMÁS MARCO (ESPAÑA, 1942): Siluetas en el camino de Comala

Esta obra para piano solo ha sido escrita entre 2005 y 2006 a petición de la pianista Ana Cervantes, a quien está dedicada, para su proyecto Rumor del Páramo.

La obra alude al ambiente de sugerencias, evocaciones, medias tintas y misterios que la novela de Rulfo suscita y se basa en el empleo constante pero variado de una figura descendente que actúa como una presencia continua y como un hilo formal en derredor del cual aparecen una serie de dispares siluetas fugitivas que emergen ,cobran presencia y se difuminan. No hay ninguna intención descriptiva ni menos narrativa pero sí un deseo de evocar un ambiente, de situar estas siluetas misteriosas pero reales y profundas que surgen en camino de la mítica Comala.

HORACIO URIBE DUARTE (México, 1970): Cinco visiones sobre Comala:

  • Coral por el alma en pena de Miguel Páramo
  • Murmullos en el pueblo
  • Ruidos del camposanto
  • Padre Rentería
  • Fiesta en Comala (después de la muerte de Susana San Juan)

Me imagino el mundo de Rulfo, a través de Pedro Páramo y El llano en llamas, como lugares desolados y deformados por tanto calor que emana de la tierra. Lugares fantasmales: tan conocidos, pero de igual manera misteriosos. A través de este trabajo he querido provocar imágenes, pero no de una forma anecdótica, simplemente quise evocar las primeras imágenes que tuve del libro la primera vez que lo leí, cuando tendría yo unos 10 ó 12 años. No puedo evitar pensar en un México pintado a través de la música de Silvestre Revueltas, por lo que he dedicado esta obra a su memoria.

EUGENIO TOUSSAINT (MÉXICO, 1954): Palabras sin sonido

Palabras sin sonido está sustentada por un ostinato de acordes cluster diatónicos, que forman una espiral no conducente alrededor de la cuál se tejen una serie de líneas melódicas que semejan palabras sin sonido. La pieza se inspira en un fragmento de Pedro Páramo en que el narrador habla de cómo las palabras que había oído “no tenían ningún sonido, no sonaban; se sentían; pero sin sonido …”

VICENTE BARRIENTOS Y. (MÉXICO, 1974): Llanuras Verdes (el color de la tierra)

La obra y su desarrollo se inspiran en un pasaje de Pedro Páramo, en que Juan Rulfo se refiere a llanuras verdes y habla de “ver subir y bajar el horizonte con el viento que mueve las espigas, el rizar de la tarde con una lluvia de triples rizos. El color de la tierra, el olor de la alfalfa y del pan. Un pueblo que huele a miel derramada..."

ANNE LeBARON (EUA, 1953): Los Murmullos

El poeta y escritor mexicano Octavio Paz escribió, “Juan Rulfo es el único novelista mexicano que nos ha dado una imagen -no una descripción- de nuestro paisaje”(Obras Completas, tomo 4 Generaciones y Semblanzas p 366).  Refiriéndose a murmullos espectrales que filtran a través de las calles de Comala, a susurros de sueños, a gemidos en el cementerio del pueblo fantasmal del Pedro Páramo, esta obra para piano rinde homenaje a las imágenes sonoras de las no-voces secretas que pueblan esta novela. Agradezco a la maravillosa pianista Ana Cervantes esta invitación; esta obra se escribió para ella y le está dedicada; gracias por incluirme en este proyecto tan ambicioso como meritorio.

FEDERICO IBARRA GROTH (México, 1946):  Páramo Pétreo

La relación que encontré con Rulfo en esta obra fue a través de sus obsesiones; en efecto, las repeticiones de diversos temas o ambientes del escritor en sus relatos como la presencia del polvo, del viento; del viaje, que puede ser huída, caminata, manda, persecución; de fantasmas, se confrontan con mis propias obsesiones. La construcción de la obra es simple: un tema de tres notas repetido incesantemente se encuentra variado a través de nuevos contrapuntos que le dan un carácter de pasacalle o chacona aunque su estructura dista de ser similar. El nombre de la obra evoca los juegos de consonantes del escritor en los títulos de sus libros: la doble l en El Llano en llamas, la de la p en Pedro Páramo, siendo este último título el que me ha servido para transformarlo.

CARLOS CRUZ DE CASTRO (ESPAÑA, 1941): Vértigo en Comala

La simultaneidad de elementos contrarios es consecuencia lógica en el surrealismo. La simultaneidad de elementos contrarios es esencia en la novela Pedro Páramo, y la simultaneidad de rápidos elementos contrarios provoca el torbellino como vértigo. El concepto de vértigo en Pedro Páramo proviene de la continua contradicción entre lo que al mismo tiempo existe y lo que no, entre lo que no ha existido y se da como hecho ocurrido. Estatismo, tedio, laxitud y existencia sin saber para qué ni por qué en Comala forman parte de un “todo” que produce en la novela el vértigo explosivo como reacción contraria al estatismo, tedio, laxitud y existencia sin saber para qué ni por qué en Comala. En esta dualidad del vértigo, entre la lenta perturbación del sentido de realidad y el torbellino como coincidencia de elementos contrarios, es el lado vertiginoso el que ha dado origen a esta pincelada de minuto y medio.  La obra, compuesta en Madrid en 2006, me fue solicitada por Ana Cervantes, a quien está dedicada, para su proyecto Rumor de Páramo.

MARIO LAVISTA (MÉXICO, 1944): Páramos de Rulfo

Páramos de Rulfo pretende ser una evocación del mundo literario y fotográfico de Rulfo, un mundo de espacios abiertos, lentos, poblados de vacío, de murmullos, de cosas dichas a medias, de silencios y resonancias, de tiempos inmóviles.

STEPHEN McNEFF (REINO UNIDO, 1953): Pavane (in the old way) for doña Susanita (Pavana (a la manera antigua) para doña Susanita)

Los temas de Pedro Páramo son impregnados por la música, aún cuando esta sea casi inaudible. Como compositor, yo pude elegir entre abundantes ideas, pero siempre me jaló el personaje de Susana San Juan, casi loca, inasible. Empecé a tener una contundente imagen sonora de ella, que en algo me recordó la Pavana de Ravel en su rigor formal y su sobriedad. Me inspiré en parte por mis predecesores ingleses que compusieron pavanas, abrazando el misterio y elegancia de las formas ibéricas con su magnífica oscuridad y su luz cegadora.  En Pedro Páramo existe una hechizante complejidad de historia y relaciones, un texto subyacente de amor y de odio. Pistas y gestos nos convencen de cosas que fueron o pudieron haber sido: como el propio Pedro Páramo, escuchamos lo inaccesible. Hacia el final, la música se libera, se tranquiliza luego y, como los personajes, se desmorona hasta el silencio.


RUMOR DE PÁRAMO

Ana Cervantes, titular e intérprete

ORDEN FINAL  DE PROGRAMA, DISCO COMPACTO:

TRAC       TITULO DURACIÓN

1  GEORGINA DERBEZ R. (MÉXICO, 1968): Del viento, la esperanza 5:09

2  CHARLES B. GRIFFIN (EUA, 1968): Murmuring in Comala 3:46

3  JACK FORTNER (EUA, 1938): Vine a Comala   6:40

4  TOMÁS MARCO (ESPAÑA, 1942): Siluetas en el camino a Comala   7:07

   HORACIO URIBE DUARTE (México, 1970): Cinco visiones sobre Comala:

10 EUGENIO TOUSSAINT (MÉXICO, 1954): Palabras sin sonido   5:36

11 VICENTE BARRIENTOS Y. (MÉXICO, 1974): Llanuras Verdes (el color de la tierra) 6:41

12 ANNE LeBARON (EUA, 1953): Los murmullos   10:54

13 FEDERICO IBARRA GROTH (México, 1946):  Páramo pétreo   4:18

14 CARLOS CRUZ DE CASTRO (ESPAÑA, 1941): Vértigo en Comala   1:38

15 MARIO LAVISTA (MÉXICO, 1944): Páramos de Rulfo   8:57

16 STEPHEN McNEFF (REINO UNIDO, 1953): Pavane (in the old way)   7:53
     for doña Susanita

TOTAL: 75:15

 

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