Album de Fotos 6

Tengo que incluir aquí una breve nota de agradecimiento a Juan Pablo de la Rosa, mi ayudante; con quien tengo una deuda inconmensurable por su ayuda en la reparación de mi gramática del español, ¡de vez en cuando fracturada! … Desde mayo de 2002 en adelante - en gran medida debido a la ayuda de Juan Pablo - los pies de foto que se ven en este Álbum de Fotos se podrán leer en español e inglés. 

I must include here a brief note of thanks to Juan Pablo de la Rosa, my assistant, to whom I owe an immeasurable debt of gratitude for his help in repairing my Spanish grammar, which on occasion is fractured!  From May of 2002 onwards - due in large measure to Juan Pablo's help - the captions which you'll read in this Scrapbook will be in both English and Spanish.

CHAMBER MUSIC IN GUANAJUATO … MÚSICA DE CÁMARA EN GUANAJUATO CAPITAL,  L-R, izq. a der. : Daniel Buchowski (clarinet/clarinete), Gregory Stavroudis (French horn/corno francés), Ana Cervantes (piano), Katherine Snelling (fagot/bassoon), guest artist/artista invitada soprano Carmen Escoto, Juan Pablo de la Rosa (staff), Cuauhtémoc Trejo (flauta/flute).

Después de años de trabajo muy comprometido por parte de un núcleo de músicos que son colegas y amigos míos, la música de cámara repentinamente comienza a florecer en la ciudad de Guanajuato. Por medio de una serie de circunstancias fortuitas, nuestro ensamble de música de cámara -- conformado por piano e instrumentos de maderas – se zarpa en una serie de conciertos ya constituidos en una festividad más o menos mensual.  Los instrumentistas pertenecen a la sección de maderas donde se desempeñan como principales y coprincipales de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato.  El recinto es la mágica y hermosa Ex-Hacienda La Trinidad en Marfil, Guanajuato.  Cabe mencionar que interpretamos dichos conciertos a beneficio de varias organizaciones locales de servicio social, contribuyendo con esta acción a una educación altruista dentro de la sociedad en que vivimos.  No aceptamos ningún honorario para estos conciertos: tocamos por el puro placer de hacer música de cámara juntos.  Nuestro ensamble se basa muy contundentemente en la ética y la cooperación, y trabaja de forma directa con las organizaciones de servicio social a cuyo  beneficio tocamos.  El primero beneficiario fue una organización que ayuda a la gente en comunidades pobres en nuestra área periférica para lograr más autonomía económica y así resolver las carencias que la aquejan; el segundo fue otra organización civil que lleva a cabo una actividad permanente de esterilización de perros y gatos callejeros.  El beneficiario más reciente fue un hospicio para jóvenes drogadictos.  Ésta fotografía se sacó después de nuestro quinto concierto, en los primeros días del mes de marzo del 2002, en el que contamos con un lleno total de sesenta y tantos lugares.

After years of work by a number of musicians who are both colleagues and friends, chamber music suddenly begins to bloom here in Guanajuato.  Through a chain of fortuitous circumstances, we embark on a series of more-or-less monthly concerts of winds and piano.  The winds are principals and co-principals in the Symphony Orchestra here, and our venue is the magically beautiful Ex-Hacienda La Trinidad in Marfil, Guanajuato.  We take no money for our music, playing for the pure delight of making chamber music together.   It's worth mentioning that we play these concerts to benefit a local good cause, feeling that in this fashion our own pleasure in making music – and the pleasure it brings to our listeners – makes a contribution to the society in which we live.  Our first beneficiary was a social-service organization which helps people in some of the poor communities near here to achieve more economic independence; the next was a friends of animals organization which pays to get street dogs and cats sterilized.  The most recent beneficiary is a hospice for drug addicted young people.  In addition to performing these benefit concerts, we try to work directly with the beneficiary organizations, opening opportunities for our students to play in their communities and venues.  This photo was taken after our fifth concert, in early March of 2002, and as always, the sixty-some seats were sold out. 

Después de nuestro concierto del 9 de marzo 2002, con el clarinetista Daniel Buchowski y la fagotista Katherine Snelling … After our concert of March 9, 2002, with clarinetist Daniel Buchowski and bassoonist Katherine Snelling.

Fuego en la Sangre/Fire in the Blood: Colaborando con Patrice Michaels …

En octubre del año 2000, fui invitada a tocar un recital a la Casa de las Américas en Cuba, participando en el XVI Festival de Música Contemporánea de La Habana, con un programa de música nueva de México y Estados Unidos. Durante mi estancia escuché a la soprano estadounidense Patrice Michaels, interpretando con el ensamble Trío Chicago y Amigos.  Como cantante ella me hechizó instantáneamente con su convicción total, una afinación y dicción intachable, y su contundente sentido del estilo.  Por supuesto, me trasladé a la parte trasera del escenario después del concierto para felicitarla, e invitarla a mi concierto que sería al día siguiente.  ¡Que gusto me dio cuando Patrice vino atrás después de mi presentación, para felicitarme en su turno!  Más tarde esa noche, fuimos a La Zorra y el Cuervo, uno de los mejores clubes de jazz en La Habana.  El flautista Lyon Leifer (también de Trío Chicago) colaboró con la banda tocando una de sus flautas hindú bansuri.  Durante el descanso de la banda, Patrice – una excelente cantante de jazz por añadidura a sus formidables habilidades en el área "clásica" – se unió con el pianista del Trío Chicago para unos temas de Gershwin, y yo interpreté Días de Mar y Río de Arturo Márquez … ¡Patrice y yo decidimos en ese momento que íbamos a mover tierra y cielo para poder interpretar juntas!

Cuando vine a Appleton, Wisconsin en el mes de agosto del 2001 para preparar Fuego en la Sangre con Patrice, nunca habíamos interpretado juntas.  Fuimos nada más dos músicos muy comprometidas y apasionadas quienes habían aprendido a fiarse de sus instintos musicales.  Teníamos la espinita que para nosotras existían fuertes posibilidades de una extraordinaria colaboración musical – posibilidades que sería tonto ignorar.

Fuego en la Sangre/Fire in the Blood: Collaborating with Patrice Michaels …

In October of 2000 I was invited to perform in Casa de las Américas in Cuba, as part of the International Festival of Contemporary Music of La Habana.  While I was there I had the opportunity to hear soprano Patrice Michaels, performing with the group Trio Chicago and Friends.  Her singing immediately enchanted me with its great conviction, impeccable pitch and diction, and consummate sense of style.  Of course, I went backstage afterwards to congratulate her.  My own performance – in Casa de las Américas – was the following afternoon, a program of new music from the US and México.  I was delighted when our roles reversed and Patrice came backstage after my concert to give me her own congratulations!  Later that night we went to La Zorra y el Cuervo, one of the best jazz clubs in La Habana, with some other friends, including two of her Trio Chicago collaborators.  Flutist Lyon Leifer sat in with the band on one of his Indian Bansuri flutes.  Later, during the headliners' break, Patrice, an accomplished jazz singer on top of her formidable skills in the "classical" arena, joined with Trio Chicago's pianist for some Gershwin songs, and then I played Márquez' Días de Mar y Río ... Patrice and I decided that we would move heaven and earth in order to collaborate!

When I came to Appleton, Wisconsin in August of 2001 to prepare Fuego en la Sangre with Patrice, we'd never made music together.  We were just two very committed and passionate musicians who'd learned to trust their musical instincts and who had a gut feeling that they had strong possibilities for a great musical collaboration, possibilities it would be artistically foolish to ignore. 

Patrice and Ana, an informal shot in the concert hall at Lawrence Conservatory in Appleton, Wisconsin … Patrice y Ana, una foto informal en el foro de concierto del Conservatorio Lawrence en Appleton, Wisconsin, EEUU.

EL 11 DE SEPTIEMBRE Y PRÓLOGO: PAZ …

Salgo de Appleton, Wisconsin el 22 de agosto.  Retornaría el martes 25 de septiembre  exactamente dos semanas después de los horrorosos acontecimientos del 11 de septiembre.  Es una estación triste, compleja y temible.  Los canales del correo electrónico se colman de pensamientos, reacciones, rabia, lamentaciones; así como momentos de catarsis y epifanía.

Patrice tanto como yo cree tajantemente que a nosotros, como músicos, nos incumbe participar en la sociedad en la que vivimos, creencia que contribuye otro elemento  para concretar nuestra colaboración musical.  Para ambas, a raíz del once de septiembre, nuestro pensamiento vuelve casi inmediatamente a la pregunta: ¿Qué podemos hacer nosotros, como artistas y músicos, en este momento que - para todo ser humano - es realmente horrible?  En un momento dado, llega a ella o a mí (no me acuerdo cual) un mail que lleva una cita del gran director y compositor Leonard Bernstein: "Esta será nuestra respuesta a la violencia: hacer la música más intensa, más hermosa, y más dedicadamente que nunca antes".

Pocas noches antes de que me lanzara para Chicago, suena mi teléfono – descuelgo y oigo la voz de Patrice.  Ella siente que ya no podemos iniciar nuestro concierto con la alegre canción de Lee Hoiby – con letra de Ezra Pound - que habíamos planeado, y yo estoy de acuerdo. Sentimos que hay que reconocer lo que ha sucedido y hacerlo de manera constructiva.  Pero ¿cómo?  El tiempo apremia.  Patrice, que también es compositora, duda que bastara el tiempo para verdaderamente componer una canción.  Tomo aliento y – sin realmente saber que cosa tan riesgosa estaba por proponer – y comento, "Improvisamos."  ¿Músicos "clásicos"?  ¿Improvisar?  Hm, hm, ¿esto realmente lo hacen músicos SERIOS?

Lo platicamos, y ya para un rato, a pesar de las millas que nos separan y la línea telefónica, es como estuviéramos charlando por la tarde en la generosa veranda de la casa de Patrice, allí en Appleton. Ambas hemos improvisado y acordamos que la ruptura y la distancia entre músicos "clásicos" y aquellos que improvisan diariamente es bastante ridícula … Emanuel Bach improvisaba fugas, ¡rayos!; ¿y en cual momento aquella habilidad cesó de ser parte de la caja de herramientas esenciales de CUALQUIER músico?!  El asunto ya despachado en menos de treinta segundos, Patrice pregunta ¿qué podamos usar para un texto?  Otros treinta segundos para decidir en la cita de Bernstein.  Patrice sugiere una colección de tonos edificada sobre la palabra "peace" (paz en inglés), con la nota "b" (SI en solfeo) sustituida por la "p."  Pocos días antes de mi partida comienzo a jugar con esta elección de cuatro tonos, y a pensar en como esta dinámica puede evolucionar y cimentar una arquitectura que sería como una especie de subsuelo para una improvisación de cinco minutos.  En algún momento durante los próximos días, Patrice le pone nombre a esta improvisación, con el cual estoy completamente de acuerdo: Prólogo: Paz.

Arribo a Chicago el Martes 25.  A la mañana siguiente ensayamos con el flautista Lyon Leifer y con el percusionista Kalyan Pathak.  La materia principal del ensayo es Prólogo: Paz; hemos decidido pedir a Lyon y Kalyan que nos acompañen en esta pieza cuando hagamos un concierto en vivo en la emisora de radio WFMT de Chicago apenas una semana después de mi llegada, en la víspera de nuestra salida para México y Cuba.

En todos los foros en que haríamos el programa Fuego en la Sangre, iniciamos el programa con Prólogo: Paz.  En el concierto de la radio, con Lyon y Kalyan, es la segunda vez que interpretamos la improvisación.   Apoyada con las flautas transversal y bansuri de Lyon y la batería híbrida (occidental-hindú) de Kalyan, la pieza cobra una vida visceral que nos hace afanar en que pueda durar más tiempo. 

En todos los demás conciertos, interpretamos Prologo: Paz nada más nosotras dos.  Sin embargo la energía vital es presente en igual medida, impulsada por alguna combinación de fe en nuestro potencial humano para el bien y de lamentación por nuestro potencial – igualmente humano – para el mal.  En Cuba Patrice canta en español.  Dondequiera que interpretamos esta improvisación nuestra, la respuesta del público tiene una reacción inmediata de agradecimiento que nos conmueve enormemente. 

Cada vez más, tengo muy profundamente la sensación que esto es la piedra angular de una verdadera colaboración: el tener la fortaleza de tomar grandes riesgos artísticos, el usar nuestro don musical al servicio de nuestra responsabilidad con el mundo en el que vivimos. 

11 SEPTEMBER AND PROLOGUE: PEACE …

I leave Appleton on 22 August.  I am to return Tuesday 25 September, as it turns out exactly two weeks after the atrocious happenings of 11 September.   It is a sad, complex, and frightening time.  Emails are flying with thoughts, reactions, anger, and grief; as well as moments of catharsis and epiphany. 

Patrice and I both believe passionately that as musicians we must be participants in the societies in which we live; a belief which becomes another common element solidifying our collaboration.  For both of us, in the wake of 11 September, our thoughts turn almost immediately to what we as, musicians and artists, can do in this horrifying moment.  At some point an email comes to one or the other or us (I can't remember which) containing a quotation from Leonard Bernstein: "This will be our response to violence: to make music more beautifully, more intensely, more devotedly than ever before."

About a week before I fly up to Chicago my phone rings one night – it's Patrice.  She feels that we cannot begin our concert with the rather light-hearted song of Lee Hoiby – on a text of Ezra Pound – which we'd planned, and I agree.  We feel we must acknowledge what has happened and do it in a constructive way.  How?  Time is short.  Patrice, who also composes, says that she doubts there is time for her actually to write a song.  I take a breath and, without quite realizing what a risky thing I am about to propose, say, "Let's improvise."  "Classical" musicians?  Improvise?  Ahem, ahem, is that DONE? 

We talk about it, and for a minute in spite of the telephone line, it is as though we are chatting on Patrice's generous front porch back in Appleton.  Both of us have improvised and feel that the gulf between "classical" musicians and those who routinely improvise is basically pretty silly … Emanuel Bach used to improvise fugues, for heaven's sake; and since when did that skill cease being part of the essential toolbox of ANY musician?!  That disposed of in about thirty seconds, Patrice asks what we might use as a text.  It takes another thirty seconds or so to decide on the Bernstein quote.  Patrice suggests a pitch collection built on the word "peace" with "b" (SI in solfege) substituting for the "p".  In the days before my departure I start playing with this four-tone collection and thinking about how it might evolve so as to support an architecture which might underlie a five-minute improvisation.  Somewhere during this time Patrice coins a title, with which I completely concur: Prologue: Peace.

I arrive in Chicago on Tuesday 25; the next morning we rehearse with flutist Lyon Leifer and with percussionist Kalyan Pathak.  The principal material is Prologue: Peace; we have decided to ask Lyon and Kalyan to join with us on this one selection when we do our live broadcast on WFMT a few days later, on the eve (literally) of our departure for México and Cuba.

Everywhere we perform Fuego en la Sangre, we start our program with Prologue: Peace.  In the radio broadcast, with Lyon and Kalyan, it is the second time we've performed the improvisation, and – supported by Lyon's Western transverse and Bansuri flutes and Kalyan's hybrid Western- Indian percussion, the piece takes on a visceral energy which makes us wish it could go on longer. 

On all the other concerts, it's just us, but the energy is just as present, moved by some combination of faith in our human potential for good and grief at our just as human potential for evil.   In Cuba Patrice sings the words in Spanish.  Everywhere we do this improvisation of ours, the audience response has a grateful immediacy which is enormously moving to us. 

I have the sense so strongly that this is the capstone of a true collaboration: having the strength as an ensemble to take great risks artistically, using our musical gift in the service of our responsibility to the world in which we live. 

A wonderful shot of the two of us outside the Lawrence Conservatory (Appleton, Wisconsin) during our incredible week of intensive rehearsal in August of 2001. … Una muy buena foto de nosotras dos fuera del Conservatorio Lawrence (Appleton, Wisconsin, EEUU), durante nuestra semana increíble de ensayos intensivos en agosto de 2001.

De Chicago a Cuba …

En el mes de septiembre del 2001 – apenas un mes después de mi regreso a casa en Guanajuato capital tras dos semanas de formar parte del Festival Chanticleer en el estado de Indiana y ocho días de intensos ensayos con Patrice Michaels en Wisconsin – emprendo el regreso a Estados Unidos para llevar a cabo una ocupadísima semana de actividad concertística en la ciudad de Chicago y la Universidad Lawrence en Appleton, Wisconsin. 

Arribo el martes 25 a la ciudad de Chicago, y el miércoles 26 Patrice y yo tenemos un ensayo energizante con el flautista Lyon Leifer y el percusionista Kalyan Pathak.  Terminado el ensayo, Lyon me da un aventón a la parada del autobús y me lanzo para Appleton.  Patrice se queda en Chicago para interpretar en unas ceremonias de Yom Kipper y regresaría el día siguiente.  Como resulta ella arribaría a Appleton justamente en el momento en que yo estoy de regreso a su casa después de mi concierto de esa noche.  Más temprano ese jueves, hago una plática informal en la clase de Etnografía Latinoamericana de la profesora Julie Hastings de la Universidad Lawrence.  La clase es una alegría y gozo mucho mi interacción con los estudiantes.  Ellos son súper motivados y con gran anhelo y mucha curiosidad preguntan acerca de mis experiencias tanto de becaria Fulbright como de músico binacional.

Mi concierto es un recital para piano solo: Muchas Voces/Many Voices-One Piano: Música de compositoras mexicanas.  Este programa ya ha experimentado varias metamorfosis. Inicia su vida como concierto de música nueva de México y Estados Unidos y, en marzo del 2001 en la residencia musical de una semana del mismo nombre en Washington, DC, se transforma en concierto de música de varias generaciones de compositoras mexicanas.  En aquel entonces el programa constaba de música de Pilar Ortega, Alicia Urreta, Guadalupe Olmedo, María Teresa Prieto, Georgina Derbez, Hilda Paredes y Marcela Rodríguez .  Ahora en su versión más reciente he remplazado las Variaciones de Prieto con tres Estudios de Lilia Margarita Vázquez

Aun más excitante, sustituyo por A contraluz de Paredes la "vista preliminar" de El fuego, una obra completamente nueva de la maestra Marcela Rodríguez, pieza cuyo estreno mundial oficial tendría el honor de interpretar pocas semanas después en el Festival Internacional Cervantino, en la ciudad de Guanajuato, México.

Justo en el momento en que yo regreso a casa de Patrice después de mi concierto, su coche está entrando a la cochera.  Tomamos un té juntas y planeamos nuestro horario de los próximos tres días. El viernes, ensayo para recobrar la energía que habíamos acumulado durante nuestros ocho días de ensayo intensivo en agosto.  El sábado, más ensayos y una sesión abierta con alumnos del Conservatorio Lawrence en el área de composición, junto con el compositor Robert Carl durante su residencia de "Conocer el Compositor (Meet the Composer)" en el Conservatorio.  Interpretamos su ciclo Our Heart and Home is with Infinitude (Nuestro corazón y casa es en la infinitud), y esto será nuestra primera oportunidad de trabajar con él. 

El domingo, tenemos nuestro primer concierto de colaboración Fuego en la Sangre/Fire in the Blood en el Conservatorio: interpretamos canciones de los compositores estadounidenses Robert Carl, Lee Hoiby, y John Musto; Georgina Derbez y Federico Ibarra de México; y el italiano Luciano Berio.  El lunes, conducimos cuatro horas en auto a la ciudad de Chicago donde damos un concierto de radio en vivo en la emisora WFMT, por la noche.  Se suman a nuestro ensamble el flautista Lyon Leifer y el percusionista Kalyan Pathak en nuestra improvisación Prologue: Peace (Prólogo: Paz.)  El martes, nos lanzamos para la ciudad de México, donde tenemos unas pocas horas para descansar antes de regresar de nuevo al aeropuerto y despegar con destino a La Habana, Cuba.  ¡Uf!  (Una descripción más extensa de la colaboración entre Patrice y Ana se encuentre ahora, o próximamente, en la página Writings de este sitio.)

From Chicago to Cuba …

In September of 2001 -- barely a month after coming home to Guanajuato from the Chanticleer Festival in Indiana and eight days of intensive rehearsal with Patrice Michaels in Wisconsin – I return to the US for a busy week of concert activities in Chicago and at Lawrence University in Appleton, Wisconsin.

I arrive on Tuesday 25 September; Wednesday Patrice and I have an exhilarating rehearsal with flutist Lyon Leifer and percussionist Kalyan Pathak; and then Lyon gives me a ride to the Greyhound terminal and I leave for Appleton.  Patrice stays on in Chicago to perform in some Yom Kippur services; as it turns out she'll arrive in Appleton on Thursday evening just as I am returning to her house after performing that evening.  Earlier that Thursday, I do an informal talk in the Latin American Ethnography class of Professor Julie Hastings of the University.  The class is a delight and I have a wonderful time interacting with the students, who are eager, motivated, and anxious to hear about my experiences as a Fulbrighter and a musician.

My concert is a solo recital: Muchas Voces/Many Voices-One Piano: Music of Mexican Women Composers.  This program has already experienced a number of incarnations.  It started as a concert of new music by Mexican and US composers and, in March of 2001 with the weeklong musical residency of the same name in Washington, DC, metamorphosed into a program of music by several generations of Mexican women composers.  At that time the program consisted of music by Pilar Ortega, Alicia Urreta, Guadalupe Olmedo, María Teresa Prieto, Georgina Derbez, Hilda Paredes, and Marcela Rodriguez .  Now -- in its most recent incarnation – I have replaced Prieto's Variaciones with three Estudios (Études) of Lilia Margarita Vázquez. 

Most exciting of all, I substitute for Paredes' A Contraluz the "sneak preview" of El Fuego (Fire), a completely new work for piano by Marcela Rodríguez, a piece whose world premiere I would have the honor to play a few weeks later in the Festival Internacional Cervantino in Guanajuato. 

As I return to Patrice's house after the concert she is pulling into the driveway.  We have a cup of tea together and plan our schedule for the next three days.  Friday, rehearsal to get back the head of steam we built up during our eight days of intensive rehearsal in August.  Saturday, an open rehearsal session with Conservatory composition students and with composer Robert Carl of The Hartt School of Music during his "Meet the Composer" residency at the Conservatory.  We are performing Carl's song cycle, Our Heart and Home is with Infinitude, and this will be the first time we have a chance to work with him. 

Sunday, our joint concert – Fuego en la Sangre/Fire in the Blood -- at the Conservatory: songs of US composers Robert Carl, Lee Hoiby, and John Musto; Georgina Derbez and Federico Ibarra of México; and Italian Luciano Berio.  Monday, we drive the four hours to Chicago and do a live radio broadcast on radio station WFMT in the evening.  Lyon Leifer and Kalyan Pathak join us for Prologue: Peace.  Tuesday, we leave for Mexico City and have time for a few hours' sleep before returning to the airport to take off for the XVI Festival of New Music of La Havana.  Whew!  (A more extensive description of the collaboration between Patrice and Ana will be found now, or soon, on the Writings page of this website.) 

7 October 2001 … 7 de octubre 2001 …Patrice and Ana with eminent Cuban composer and conductor Guido López Gavilán outside the Teatro Amadeo Roldán in La Habana, Cuba … Patrice y Ana con el eminente compositor y director cubano Guido López Gavilán fuera del Teatro Amadeo Roldán en La Habana, Cuba. 

La Sala García Caturla, en La Habana, Cuba, donde interpretamos el jueves 4 de octubre del 2001, es una exquisita sala de pequeñas proporciones con cupo de más o menos 200 personas, el tamaño perfecto para música de cámara o un recital vocal.  No tuvimos acceso a la sala antes de nuestro concierto, debido a que la electricidad fallaba y se ausentaba durante varias horas por la tarde.  Afortunadamente ambas Patrice y yo habíamos asistido a conciertos en la Caturla y ella había interpretado en dicha sala su concierto del Festival del año previo al nuestro, de manera que ambas ya teníamos una idea del carácter del foro.  De todos modos, se imaginan mi profunda alegría cuando pocos momentos antes de salir a escena me enteré que la Caturla alberga no únicamente un piano Steinway sino un Steinway de Hamburgo, uno de los más responsivos y sutiles pianos en el mundo!

Nuestro horario en La Habana fue muy demandante.  Tuvimos un programa completo para nosotras dos el jueves, un día después de nuestra llegada a La Habana.  Viernes, yo toco la mitad de un programa como solista, después de que –¡yo todavía en mi vestido de noche y portando unos resplandecientes ramos de flores obsequio del maravilloso público! - Patrice y yo fuimos trasladadas a la Residencia de la Sección de Intereses de Estados Unidos para nuestro concierto ahí. 

Por la tarde del jueves la electricidad en el  teatro Amadeo Roldán se ausenta.  Patrice y su servidora decidimos que este es el momento perfecto para ensayar en la Residencia, en preparación para nuestro concierto que tendrá lugar ahí la noche del día siguiente.  Estamos por terminar nuestro ensayo cuando la sala es irrumpida por toda una tropa de jóvenes - principalmente estadounidenses - quienes han sido invitados a la residencia de la embajada para un programa sobre relaciones internacionales.  Esto es todavía unas pocas semanas después del 11 de septiembre.  Uno de los pocos resultados positivos que veo a raíz de estos horrorosos sucesos es la atención que se presta a estos jóvenes - tanto en México como Estados Unidos - en lo que se refiere a cómo podemos educarlos en la resolución de conflictos, para que eventos como los del 11 de septiembre no tengan oportunidad de volver a repetirse en el mundo entero.  El equipo de la Embajada nos pregunta si acaso pudiéramos interpretar una canción para los jóvenes y, entusiasmadas, acordamos hacer nuestro Prólogo: Paz y luego Hastings Street de Musto.  La respuesta de los chavos es conmovedora y energizante.

The Sala García Caturla, where we performed on Thursday, 4 October 2001, is an exquisite small concert hall seating about 200, the perfect size for chamber music or a vocal recital.  We couldn't get in to rehearse before our concert on Thursday because of a power failure.  Fortunately, we had both attended concerts in the Sala García Caturla, and Patrice had performed there the previous year when we met, so we both had a sense of the hall's character.  You can imagine my profound delight when I found out, moments before going on stage, that the Sala Caturla houses not only a Steinway but a Hamburg Steinway, one of the most subtle and responsive pianos in the world!

The schedule in La Habana was gruelling.  We had a complete program for the two of us on Thursday, the day after we arrived.  The following day, Friday, saw half a solo program for me, after which – with me still in concert gown and clutching various gorgeous bouquets of flowers! – Patrice and I were whisked away to the Residency for our joint concert there. 

When the power goes out in the Teatro Amadeo Roldán on Thursday, we decide that this will be the perfect time to go rehearse in the Residency of the US Interests Section, in preparation for our concert there the evening of the following day.  As we are finishing our rehearsal, the room fills up with an entire group of young students – mostly from the US – who have been invited to the Residency for a program on international relations.  This is still only three weeks after September 11, and one of the few gratifying results I see of these horrendous events is that there is a certain amount of attention being paid to young people - in both México and the US - and how we might educate them to resolve conflicts so that dreadful events like this stand a chance of becoming obsolete, anywhere in the world.  The Embassy people who are there ask us if we'd consider performing a song or two for the young people, and we enthusiastically agree.  We do our Prologue: Peace and then Musto's Hastings Street.  The kids' response is moving and energizing.

With Ambassador Vickie Huddleston after our concert at the Residency of the US Interests Section on Friday 5 October … con la Embajadora Vickie Huddleston después de nuestro concierto en la Residencia de la Sección de Intereses de los Estados Unidos el viernes 5 de octubre.

After the Residency concert, we go on to La Zorra y el Cuervo, one of the top jazz clubs in La Habana.  Patrice sits in with "los maestros Carcassés" - father Bobby an incredible jazz singer and his son an amazing pianist – in a roofraising Caravan.  Después del concierto en la Residencia de la embajada, nos dirigimos a La Zorra y el Cuervo, uno de los más renombrados clubs de jazz de La Habana.  Patrice se suma a "los maestros Carcassés" – padre Bobby un increíble cantante y su hijo un asombroso pianista – en una quemadora interpretación de "Caravan".

Here we are in a plaza in la Habana Vieja (Old Havana) with Spanish clarinetist Joan Pere Gil … Henos aquí en una plaza de La Habana Vieja con el jóven clarinetista español Joan Pere Gil.

El sábado, nuestro primer día de descanso en más de dos semanas de trabajo, vamos a La Habana Vieja para saborear los placeres de no tener actividades planeadas; y ahí nos conectamos con Joan Pere.  Compartí con él la mitad del programa la noche anterior ¡y ni siquiera tuve tiempo para escuchar su programa del concierto porque salí apresuradamente a la Residencia para nuestro concierto!

On Saturday, our first day off in more than two weeks, we go to La Habana Vieja to savor the pleasures of having no planned activities.  There we hook up with Joan Pere.  (Joan is the Catalan version of Juan, and is pronounced something like Zhwahn.)  I shared my half a program with Joan the night before and didn't even get to hear him play because I had to run off after my half to perform at the Residency!

We lunch with Joan and his brother in La Bodeguita del Medio , where the walls are covered with graffiti and autographed photos of famous entertainers who've dined there, with a very nostalgic air since most of them seem to be from the '50s and '60s ... Almorzamos con Joan y su hermano en La Bodeguita del Medio, donde las paredes son decoradas con graffiti y fotos de famosos personajes del mundo teatral y musical quienes han comido allí.  El lugar tiene un sabor muy nostálgico ya que la mayoría de las fotos parecen ser de los años cincuenta y sesenta.

The Dulcineas with Benny and John Lennon …Las Dulcineas con don Beny y John Lennon

En un momento dado durante el chorro de mails que se escribían entre el Maestro Guido López Gavilán y nosotras para concretar nuestros planes de viajar al Festival, él comenzó a referirse a nosotras como "Las Dulcineas".  Esto provino de nuestra idea original de llevar al Festival un conjunto algo más grande llamado Ensamble Quijote, idea que tuvimos que abandonar por falta de respaldo económico.  A estas alturas del partido pregunté a Guido si el Festival tuviese algún problema con invitar nada más a las dos "quijotas". En su respuesta el Maestro Guido se dirigió a nosotras como "las Dulcineas".  Aquellos que conocen el Quijote sabrán que Dulcinea era el gran amor del loco y valiente caballero, a su aviso y referencia como la mujer más bella del mundo … así que comenzamos a bromear llamándonos de esta singular manera.

¿Cómo rayos terminamos el domingo en el parque con John?  Bueno, el domingo también lo tenemos libre ¡cuando menos hasta que tengamos que hacerse la maleta para nuestra salida al aeropuerto alrededor de las 4 de la mañana!  Vamos a un lugar en las afueras de La Habana donde tiene su taller un pintor a quien Patrice compró unas pequeñas litografías el año anterior.  A mí me gustó su obra cuando por primera ocasión observé las litografías en Wisconsin, así que yo también voy, con el deseo de conocer al pintor y ver unos de sus cuadros más grandes. 

Nuestro chofer es el entrañable don Benny, titulado en historia y economía y ahora jubilado, amigo de Patrice desde su primera visita hace dos años.  Rumbo al taller del maestro pintor, Benny se da la vuelta por un lugar muy especial para sorprendernos. En La Habana, hay un parquecito donde se encuentra una estatua de John Lennon, en una postura muy natural, sentado en una banca del parque, siendo esta escultura una copia fiel hasta sus famosos anteojos tipo "granny". También hay una señora muy agradable allí sentada en una pequeña mesa.  ¡Resulta que siempre se llevaban los anteojos de Lennon, y por eso ahora hay una persona encargada de vigilar la escultura las 24 horas del día pa'que eso no suceda!  Por supuesto que teníamos que fotografiarnos con John.

At some point in the many emails we exchanged with Guido López Gavilán to firm up our travel arrangements to the Festival in La Habana, he started referring to us as "Las Dulcineas".  Guido originally invited us to the Festival as part of a larger ensemble, named Ensemble Quijote, an idea we had to abandon because of lack of funding.  At that point I asked Guido if the Festival would be just as happy to invite the two "quijotas". Guido responded calling us "las Dulcineas" - those who know the Quijote will know that Dulcinea was the great love of the mad brave knight, to him the most beautiful woman in the world … so we jokingly started calling ourselves that.

How on earth do we end up on Sunday in the park with John?  Well, Sunday we also have a day off – at least until we must pack for our 4AM departure to the airport!  We go to a place on the outskirts of La Habana where a painter, from whom Patrice bought some small lithographs the year before, has his studio.  I liked the lithographs when I saw them in Wisconsin, so I go along as well, as I'd like to meet the artist and see some of his larger work. 

Our driver is lovable Benny, with degrees in history and economics, now retired, whom Patrice met during her trip the year before.  On the way to the artist's studio -- as a surprise for us -- Benny stops at a very special place.  In La Habana there is a little park where there is a lifesize statue of John Lennon, in a very natural pose, seated on a park bench, complete with the famous "granny" glasses.  There is also a very amiable lady seated just behind the statue at a small table.  It turns out that people were always stealing Lennon's glasses, so now there is someone stationed there 24 hours a day to make sure this doesn't happen!  Of course we must take photos with John.

Ana y John

In Plaza de Armas, the central plaza at the entrance to La Habana Vieja, drama on stilts ... en la Plaza de Armas, la plaza central que se ubica en la entrada a La Habana Vieja, drama en zancos.

En febrero del 2002, hago mi "estreno en el sudoeste", con conciertos en Texas y Nuevo México. Había ido a Texas brevemente durante enero del año previo a mi concierto, y fue durante mi visita al Museo de San Antonio en aquel entonces que se me propuso este concierto que tendría lugar un año después.  En ese momento vi el museo por vez primera, con su Ala de Arte Latinoamericana, donada por Nelson Rockefeller.  La colección allí albergada consta de objetos pequeñísimos de las épocas de la pre-conquista hasta unos artefactos más recientes de artesanía.  Como muchas colecciones que se armaron por una sola persona, esta proporciona una sensación, al ver la colección, de una intimidad muy singular, la sensación de adentrarse en la piel de la persona que la escogió.  El museo se alberga en una estructura histórica que originalmente era la cervecería Lone Star.  Se conecta a la más nueva y arquitectónicamente harmoniosa Ala de Arte Latinoamericana por un pasadizo corto y alto que, por un lado, es puro vidrio.

Fuera del enorme cristal hay un arco, construido de piedra con azulejo encima, azulejo mexicano del tardío siglo XIX y del temprano siglo XX.  Su aspecto visual sirve como conección entre las dos partes del Museo.  Más allá de esto, es poderosamente evocador: su historia es larga y compleja para contarse en tan poco espacio, pero el relato es simbólico de las conecciones que poseen un gran emotividad entre México y Estados Unidos, sobre todo aquí en esta área que es, en todo sentido, todavía una frontera.  Cuando yo vi el arco por vez primera en enero del 2001, me dio un escalofrío y ganas de llorar.  Me juré que cuando regresara para interpretar en el Museo, de alguna manera conseguiría que alguien me fotografiara bajo aquél arco.

In February of 2002 I make my "Southwest debut", with concerts in Texas and New Mexico.  I'd been in Texas briefly during January of 2001, and it was during my visit to the San Antonio Museum at that time that this concert, to take place a year later, was proposed.  That was when I saw the Museum for the first time, with its Nelson Rockefeller Latin American Art Wing.  The collection housed there ranges from tiny pre-Conquest objects of great age to more recent artesanía (crafts).  Like many collections assembled by a single person, there is a sense of intimacy here, of getting inside the skin of the person who collected these objects.  The Museum is housed in a historic structure which was originally the Lone Star Brewing Company.  It is connected to the newer – and architecturally harmonious - Latin American Art wing by a short tall corridor which on one side is made all of glass. 

Outside this enormous window stands an arch, built of stone covered with Mexican tile from the late nineteenth and early twentieth centuries.  Visually this arch serves as a connection between the old and new wings of the Museum.  More than that, it is powerfully evocative: its story is too long to tell here, but in its history it is emblematic of the complex and emotionally loaded connections between México and the United States, especially here in this area which is, in a way, still a frontier.  When I saw it for the first time in January of 2001, it gave me goosebumps and I wanted to cry.  I resolved that when I returned to perform at the Museum I would somehow manage to have my photo taken under that arch.

Credit: Byron Brauchli, www.byronbrauchli.com

Mi concierto en el Museo de San Antonio se convierte en una maravillosa reunión de amigos, cosa que sucedería, de hecho, en la gira entera.  Varios amigos que conocí en primer lugar en México consiguen asistir al concierto.  Byron Brauchli, fotógrafo extraordinario quien era un compañero de Fulbright de mi generación, y que ahora radica en Austin, asistió con su mujer Leticia y su hijo Chris.  Me siento muy privilegiada que un fotógrafo de la altura de Byron consintiera tomar unas fotos de mí bajo el arco.  Liz y Frank González vienen de Corpus Christi para mi concierto y con ellos sus dos hijos, Adrián y Ariel: nos conocimos el año pasado cuando ellos por casualidad rentaban la casa de unos muy queridos amigos al lado de la mía, en ciudad Guanajuato.  El trompetista Erick Matta, quien trabajaba como suplente en la Sinfónica de Guanajuato el año pasado y ahora radica en San Antonio, generosamente ofrece grabar mi concierto.

La imagen de hecho es de la reflexión del arco en aquel muro de vidrio que forma un pasadizo entre el viejo edificio y el nuevo.  Me conmueve mucho estar parada entre México y los Estados Unidos, entre lo viejo y lo nuevo, entre la reflexión y la realidad.  Byron cobró vida a todo esto en sus fotos. 

My concert at the San Antonio Museum becomes a reunion of various kinds, as indeed proves to be the entire Southwest tour.  Byron Brauchli, an extraordinary photographer who was a fellow Fulbrighter of my year and who is now based in Austin, comes with wife Leticia and son Chris.  I feel privileged that a photographer of Byron's stature consents to take several shots of me under the arch.  Liz and Frank González come up from Corpus Christi and their two sons, Adrián and Ariel attend as well; we met when they fortuitously stumbled into subletting the house of dear friends and neighbors here in Guanajuato.  Trumpeter Erick Matta, who subbed here in Guanajuato last year with the Symphony and now lives in San Antonio, generously offers to record the concert.

The picture is really of the arch's reflection in that enormous window which forms one wall of the corridor between the old building and the new.  For me, to stand between México and the US, between the old and the new, between the reflection and the reality, was deeply moving.  Byron brought that to life in this picture. 

Credit: Byron Brauchli, www.byronbrauchli.com The arch again.  Otra vez, el arco. 

¿He comentado que creo tajantemente que es esencial el hacer un esfuerzo especial para extender nuestra música del foro de concierto y pasar la voz a la gente joven?  Dondequiera que se interprete, impulso a los anfitriones a que me concierten actividades adicionales– ya sea una conferencia o un informal "concierto-conversación", como a mí me gusta llamarlo – al nivel universitario o aun estudiante de secundaria.  También aliento que se incluya gente de otras disciplinas, para que personas de otras áreas tengan la oportunidad de escuchar – y aprender acerca de – la música que toco.

Por lo tanto, para cada concierto que toco durante esta gira del sudoeste de Estados Unidos, también me comprometo a hacer una conferencia para estudiantes en una universidad cercana.  En Albuquerque el evento es en la Universidad de Nuevo México, patrocinado por el Dr Chris Shultis del departamento de música de dicha institución; en Santa Fe hago una presentación por la tarde, antes de mi concierto, para alumnos en el Programa de Música Contemporánea del College (Universidad) of Santa Fe, que en esta ciudad es la organización que me presenta.  En San Antonio, la primera ciudad de la gira, la Sra Rose Demir del departamento de educación del Museo me comunica con la Doctora Carolyn True, pianista y profesora en la Universidad Trinity: una bella y efervescente mujer cuyo amor a la música refulge en cada palabra que hable.

Have I mentioned that I feel it's essential to make a special effort to bring our music out of the concert hall and get the word out to young people?  Wherever I perform, I urge presenters to arrange some kind of accompanying activity for me – be it a lecture-demonstration or an informal "concert-conversation" as I like to call it – at a nearby educational institution, either at the college or secondary school level.  I also encourage the inclusion of students and faculty from other disciplines so that people from other areas get a chance to hear the music I play, and hear about it. 

Thus, for every concert I perform on this Southwest tour, I also arrange to do a lecture-demonstration for students at a neighboring university.  In Albuquerque, it is at the University of New Mexico and is sponsored by Dr. Chris Shultis of the Music Department there; in Santa Fe I do a presentation the afternoon of the concert, for students in the Contemporary Music Program at the College of Santa Fe, the presenting organization.  In San Antonio, the first stop of the tour, Rose Demir of the Museum's Education Department arranges to put me in touch with Dr. Carolyn True, pianist and professor at Trinity University, an effervescent and lovely woman whose love of music shines forth in every word she speaks.

With Dr. Carolyn True, pianist and professor at Trinity University … Con la Doctora Carolyn True, pianista y profesora de la Universidad Trinity en San Antonio.

Carolyn True and colleague Dr. Hector Mireles, professor of physics at Trinity.  Hector is a great lover of music and an amateur guitarist … he was teaching a unit on the physics of sound and so he brought his entire physics class to my "concert-conversation" at the University! … La Doctora Carolyn y el Dr. Héctor Mireles, profesor de física en la Universidad Trinity.  El doctor Héctor es gran melómano y guitarrista aficionado; enseñaba una unidad sobre la física del sonido, ¡así que trajo toda su clase a mi "concierto-conversación"!

Design & HTML by Dream Weaver Productions - R. Arthur Lloyd, 2001-2008